aquí en el temblor
esta tumbada en las afueras de un burdel, con las medias rotas de tajo a tajo bromea con la vida y le sonríe embriagada con lagrimas de vapor, esta mohosa y fría, esta empedrada y arraigada al suelo sucio de las cantinas, pronto su risa resuena en los secos senos del sueño, ha perdido la vos y hace señas con las manos aparentando frialdad, vomitando semen de perro, ahogándose en desdén… una niña de infamia, una muñeca con las piernas abiertas y un estomago hueco por tumbos y manos siniestras bajo la oscuridad, a vomitado en las alcantarillas de una cuna su inocencia, su color, sus juegos, sus risas, su mirada, su ilusión, su esperanza, su amor, y miembros avilés de la felicidad tiene en su cuerpo manecillas y grandes huellas de bocas embotelladas por la inconsciencia, marcha entre las sombras firme hacia los brazos ensangrentados del dinero, pronto se despoja de sus ropas y cae en el frio piso apagándose en cada sacudida, a de tratar de limpiar con agua el blanco siniestro que opaca la figura de su ya errante virginidad, revuelca sus manos entre sus risos resopla como queriendo absorber de una sola vez el aire del mundo, nadie le escucha aquí en este cielo sucio. hace sonidos con la mirada en un grito que baja hacia el infierno y se le devuelve en la cara, ya mismo es hora de serrar… HOY ESTOY PEOR QUE UNA RAMERA…




